¿Puede una simple caja de cartón convertirse en un juguete creado para alguien más?
Para los estudiantes de G7 de Nordic International School, la respuesta fue un ¡Sí!
Como parte de la Unidad 3, en el curso de ICT, los estudiantes desarrollaron el proyecto “Toy Factory”. Esta fue una experiencia de “Social Entrepreneurship», una de las competencias de nuestro Nordic Graduate Profile.
El reto era diseñar y construir juguetes pensando no solo en lo que ellos mismos disfrutarían, sino en lo que realmente les gustaría a los estudiantes más pequeños.
Para comenzar, los estudiantes de G7 visitaron a sus compañeros de G2 y G3 de Primaria y conversaron con ellos para conocer sus gustos, intereses y preferencias a la hora de jugar. A partir de las respuestas recolectadas en un Google Forms, los estudiantes de G7 analizaron los resultados y, organizados en equipos, seleccionaron una de cuatro propuestas de juguete para desarrollar.
Luego llegó el momento de transformar las ideas en prototipos: revisaron los planos, trazaron las piezas sobre cartón de cajas, cortaron, ensamblaron, pintaron y decoraron sus creaciones. En el camino, pusieron a prueba su capacidad de resolver problemas sobre la marcha, ajustando sus ideas cada vez que algo no salía como lo habían planeado.
Pero el proyecto no terminó cuando los juguetes estuvieron listos. El verdadero desafío fue ponerlos en manos de sus futuros usuarios. G7 regresó con los estudiantes de G2 y G3 para que probaran los prototipos y compartieran sus opiniones.
Mientras los pequeños disfrutaban jugando, los estudiantes mayores observaron, hicieron preguntas y recibieron valiosa retroalimentación sobre sus creaciones.
La respuesta fue muy positiva: casi todos los estudiantes afirmaron estar satisfechos con los juegos y dijeron que les gustaría comprarlos.
Así, a través de este proyecto, G7 descubrió que emprender no comienza solamente con una buena idea, sino con la capacidad de escuchar, crear para otros y aprender de quienes utilizarán aquello que diseñamos.